EEL

Nuestros alumnos - Olga Herrera Sanz

Olga Herrera Sanz

Del programa de Especialidad en inteligencia Emocional aplicada destaco tantas cosas que es difícil quedarse con una sola.



¿Cómo definirías tu paso por el programa de Especialidad en Inteligencia Emocional Aplicada?

Interesante, desafiante, movilizador, y muy beneficioso. 

Mi paso como alumna le veo disciplinada, respetuosa y responsable

 





¿Que destacarías del programa específicamente y que resaltarías de lo que has
interiorizado.?

Destaco tantas cosas del programa que es difícil quedarse con una sola cosa, podría destacar lo más práctico los ejemplos para tu uso personal o profesional.

Que he interiorizado uf me he dejado abducir por una esponja y absorber todo lo que podía. Creo que lo mas importante ha sido descubrió que los roles no son comportamientos, y que todo se puede cambiar deseándolo y trabajándolo.

Que no hace falta alterarse y con tranquilidad se consiguen las cosas, saber reconocer donde me ha ganado la batalla y me ha dominado el comportamiento y no supe limitarle.

¿Qué diferencias ves en ti entre antes y después de realizar el programa.?

Menos consecuencias tras estallidos emocionales, mas escuchar y tranquilidad, tranquilidad tranquilidad

¿Aplicas lo aprendido en el programa en el día a día?. ¿De qué manera?.

Lo intento tanto en mi persona como en la de mis personas cercanas, para conseguir ser más felices en función de lo que busca cada uno. Profesionalmente no pues aunque lo deseo no trabajo en ello.

Como intentado trabajar expectativas y acciones, deseos y oportunidades, dando importancia a lo justo y necesario, dar a cada cosa su valor, comprender cuando uso mi comportamiento, cuando me limito y cuando es algo que tengo interiorizado o una creencia. A ser feliz. Pidiendo que me ayuden y me critiquen cuando sea necesario para crecer como persona, y que cuando me paso me digan eeeeeee tanto curso para que.

Si pudieses resumir tu experiencia en tres líneas ¿como lo harías?

He aprendido a conocerme, respetarme, ayudarme. A intentar ser mejor persona para mí y para los demás, aprender a luchar por mis deseos y marcar mis prioridades. 

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  • Paula Bango

    Paula Bango

    Gerente

    Gijón

    Paula Bango

    La experiencia ha sido talmente enriquecedora. Ahora dispongo para mi uso diario de una poderosa herramienta de alineamiento personal y profesional, que es el coaching.


    Cuéntanos cómo una persona con inquietudes y pasiones tan dispares como las tuyas acabó interesandose por el coaching

    Quizás algo predecible, experiencias de vida muy marcadas y duras me han llevado a preguntarme demasiado, el coaching me ayuda a buscar mis propias respuestas.

    Soy la menor de 7 hermanos, heredé la mente inquieta y vital de mi madre, perito mercantil gran trabajadora dentro y fuera del hogar, y la faceta técnica, investigadora y exploradora me viene de mi padre perito industrial. El me recomendó leer una entrevista a Yolanda Villar sobre coaching, talento y liderazgo y ahí comenzó la aventura.

     



    •¿Cual ha sido tu experiencia tras el paso por EEL?

    Totalmente enriquecedora. Ahora dispongo para mi uso diario de una poderosa herramienta de alineamiento personal y profesional, que es el coaching.

    Gracias a esta formación que ofrece EEL tan diferente, no al uso, eminentemente práctica y de intenso trabajo con uno mismo, he conseguido clarificar mis motivaciones y ser fiel a mis valores, para alcanzar mis metas profesionales. Requiere una enorme dosis de generosidad del alumno y valor para enfrentarse a ejercicios que tocan la esencia de tu ser y permiten tomar consciencia del momento que vivimos para reaccionar.

    •¿Cómo ha surgido el proyecto que vienes a presentar?

    Realmente siempre estuvo ahí, vivía en mí pero la falta de tiempo para observarme, responderme a mi misma y conocer para qué había nacido me impedían tomar las riendas.
    Es una razón de alineamiento y especialización. La resultante de aunar mi formación con la experiencia laboral en tres campos: gestión de proyectos, docente y artístico, y potenciado en este momento por mi faceta como madre de dos hijos.

     

    •¿En qué consiste exactamente y a quien va dirigido?

    En principio a edades tempranas, desde que escolarizamos a los niños deberíamos detectar y potenciar el talento natural y la inteligencia de los alumnos. Mi proyecto lo consigue integrando movimiento, ritmo, creatividad y el juego con las múltiples inteligencias que el niño puede desarrollar.

     

    •¿Qué te ha llevado a aunar coaching educativo y danza?

    Detectar necesidades de ambos en la sociedad. Aprovechar las sinergias didáctica, coaching, danza, tras leer y empaparme mucho del tema y con base práctica y resultados, ya dispongo de herramientas suficientes para diseñar e implementar programas y unidades didácticas integradoras a medida de los grupos de trabajo, primando el liderazgo, la autoestima, y búsqueda del talento en edades tempranas.

    Actualmente, necesitamos docentes que ejerzan la figura de acompañante,buscando ir más allá de unos contenidos didácticos. Alguien de confianza que ayude al niño a potenciar sus talentos desde bien pequeño, vía motivación y el refuerzo positivo.

    Docentes con cualidades innatas de observadores y líderes, que sirvan de punto de referencia, un ser valorado y querido por sus alumnos. Lideres facilitando a otros sacar lo mejor de sí mismos, generando futuros lideres. La comunicación a través de la expresión artística y en particular, la danza, favorece ese acercamiento.

     

    •¿Cual fue el primer paso dado?

    Formarme y especializarme al más alto nivel en ambos campos, considero imprescindible estar muy al día (lo último ha sido la Certificación Internacional en Coaching pero previamente me titulé en Danza en el Conservatorio de Madrid, equiparada a efectos de docencia superior en Pedagogía de la danza, y tengo dos postgrados oficiales en Dirección de Proyectos por la Univ. de Oviedo y Artes Escénicas por la Univ.Rey Juan Carlos).

    Refuerza mi hipótesis, la buena acogida tras la puesta en práctica del método. El feedback que recibo, por parte de los alumnos el interés con que afrontan las sesiones de danza, y de las familias que acuden buscando ese valor añadido en mis clases.

    Ya encuentran diferencia en mi método respecto de otros profesionales, me lo comunican y me confían a sus hijos fuera del horario escolar.
    Ahora falta acercar a las escuelas y colegios, unidades didácticas que estimulen las múltiples inteligencias que desde niños poseemos.
    Opino que si no se potencia la inteligencia en todas sus facetas, arrastraremos un déficit emocional, corporal, artístico, que no nos permitirá desarrollarnos plenamente. A través de la danza podemos captar matices y talentos en los alumnos que de otra manera pasarían desapercibidos.

     

    •No es la primera vez que decides pasar a la acción y emprender caminos nuevos ¿Con qué dificultades te estás encontrando, si se da el caso, para llevar a cabo este emprendimiento?

    Lo primero es que no soy amiga de lo fácil, ni de conseguir las cosas a la primera.

    Siempre doy el máximo y me involucro 100%, opino que lo difícil e inalcanzable de partida, enriquece el pequeño logro.
    Las dificultades encontradas hasta ahora a nivel profesional, las habituales en cualquier emprendimiento, de mi trayectoria como Project manager ya me traigo las lecciones bien aprendidas: resistencia, adaptación y automotivación.

    Me considero proactiva y creativa. No paro hasta que lo consigo, soy corredora de fondo y cuando me digo no puedo, he llegado a mi límite, es ahí cuando empiezan a verse los resultados.

     

    •¿Qué consejo le darías a un coach recién certificado para poner en marcha su propio modelo de negocio?

    Opino que lo peor que nos puede pasar es la INACCIÓN.

    Estar paralizados por el miedo al fracaso y al qué dirán, que no deja de ser la percepción del mundo de otros, no la nuestra. Tratar de copiar otros modelos, tampoco triunfa, hay que arriesgar porque sólo el nuestro, personal e intransferible, nos permitirá liderarlo de forma única.
    Actuar con cierta dosis de amor le dá nuestro proyecto o negocio un valor añadido difícil de cuantificar.

    Es esa parte de nosotros mismos que cedemos gratuitamente, sin esperar nada a cambio, lo que nos permite fluir y disfrutar aún más del pequeño logro. Y no olvidar que para bien o para mal, todo llega y todo pasa.

  • María Babuin

    María Babuin



    Palma de Mallorca

    María Babuin

    El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción.


     

    Mi nombre es María Babuin. Tengo 43 años. Vivo en Palma de Mallorca, tengo una hija de 12 años, y vivo con ella y mi pareja. Soy coach certificada, terapeuta en Constelaciones Sistémicas y autora. Actualmente tengo en producción el Oráculo 33 · El Umbral, el primer producto de Inner Temple — un ecosistema de herramientas de autoconocimiento — y estoy desarrollando TOOL 44, una metodología de observación e intervención para equipos y liderazgo consciente



    ¿Qué ha significado para ti la Certificación en Coaching?


    Durante años simultaneé mi práctica como terapeuta con una carrera prolífera en el sector turístico. Esa combinación fue lo que me llevó inicialmente a buscar la formación en coaching — necesitaba herramientas para trabajar mejor con personas en entornos profesionales exigentes. Lo que no esperaba fue descubrir que el coaching también te ayuda a ver cuál es tu propósito real y a enfocarte en él.


    Hoy estoy dedicada a tiempo completo a dar sesiones de coaching, a crear herramientas que faciliten el autoconocimiento — como el Oráculo 33 — y a desarrollar un enfoque organizacional moderno que integra las emociones del equipo como información útil, sin que sean ellas las que estén al mando. La certificación no solo me dio método — me dio dirección.


     


    ¿Qué estudiaste con anterioridad? ¿De qué has trabajado hasta ahora?


    Me formé como Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Auxiliar Sociosanitaria y trabajé durante más de quince años en entornos sociosanitarios — residencias, domicilios y viviendas supervisadas para personas mayores y/o con discapacidad. Desde el 2020 desarrollé una carrera en el sector turístico, llegando a ocupar puestos de liderazgo y gestión de equipos de hasta cuarenta personas. En los últimos cuatro años me formé como terapeuta en Constelaciones Sistémicas y empecé a ejercer de forma directa.


    Aunque ya era terapeuta, el coaching me dio las herramientas que me faltaban para ponerme verdaderamente al servicio del cliente — no desde mi interpretación sino desde su propio proceso, sus propias respuestas y su propia responsabilidad sobre el cambio. Hoy toda esa trayectoria converge en un mismo lugar: el acompañamiento de personas y equipos desde el coaching.


     


    ¿Cómo te autodefines? ¿Cuáles son tus pasiones?


    Me defino como alguien que convierte la experiencia vivida en herramienta de acompañamiento. Curiosa, directa y con mucho fondo.


    Me apasiona el autoconocimiento como camino — no como destino. El lenguaje y cómo construimos nuestra realidad a través de él. El vínculo madre-hija y todo lo que no se dice — tema central de mi libro Hijas, un memoir de no ficción narrativa que estoy terminando. La escritura como forma de procesar y compartir. Crear objetos con intención — que algo físico active algo interno. Y trabajar con equipos sacando lo mejor de cada persona, desarrollando roles de liderazgo desde la conexión.


    Fuera del trabajo, el juego y la risa con mi hija y mi pareja son mi cable a tierra — y el recordatorio de que la vida también es disfrute.


     


    ¿Qué te llevó a formarte como Coach?


    Llegué al coaching desde un momento muy concreto: estaba ocupando un rol de liderazgo exigente y sentía que me faltaban herramientas para acompañar a mi equipo en su desarrollo — no solo para gestionar sino para ayudar a cada persona a sacar lo mejor de sí misma.


    Busqué una formación que me diera ese método. Lo que no esperaba era que el proceso me cambiara a mí antes que a mis clientes — que convirtiera algo que ya hacía de forma intuitiva en criterio real, y que de paso me ayudara a ver con claridad hacia dónde quería ir yo.


     


    ¿De qué forma estás aplicando el Coaching en tu día a día?


    De todas las formas posibles. En sesiones individuales, dinámicas grupales y acompañamiento en roles de liderazgo complejo. En el desarrollo de herramientas propias como el Oráculo 33, que lleva metodología de coaching en formato físico para trabajar de forma autónoma. En el diseño de TOOL 44 para entornos organizativos. Y también conmigo misma — aprendí a aplicar el coaching como forma de vida: observar antes de reaccionar, elegir antes de exigirme, sostener el proceso sin correr.


     


    Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el Coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?


    Sin exagerar, esta certificación me cambió la vida. No solo como profesional — como persona. Empecé la formación en un momento de enorme exigencia, sosteniendo un rol de liderazgo importante pero sintiéndome cada vez más desconectada de mí misma. El programa me ayudó a ver con claridad lo que estaba ocurriendo — y desde esa claridad tomé decisiones importantes.


    El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción. Antes era muy reactiva — intensa, podría decirse. Ahora tengo espacio para elegir cómo quiero responder. Aprendí a observar mis patrones sin juzgarlos, a sostener la incomodidad sin resolverla de golpe y a moverme desde el quiero en lugar del debo.


    Hay un antes y un después. Y el después sigue construyéndose.


     


    ¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?


    Encontrar una formación realmente completa — no solo en contenidos sino en experiencia. El programa integra teoría, práctica real con clientes, supervisión y un proceso de autoconocimiento genuino. No fue solo adquirir conocimientos — fue tener un espacio donde el aprendizaje y la transformación personal iban de la mano.


    El acompañamiento de Carmen Fernández fue fundamental: sus feedbacks fueron honestos, precisos y generosos. Me ayudaron a crecer como coach y me demostraron, desde la práctica real, lo que significa acompañar con criterio y con valores.


    EEL me dio estructura sin rigidez, método sin perder la dimensión humana. Y eso, en una formación de coaching, no es menor.


     


    ¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y práctica?


    Las prácticas con clientes reales. Ahí es donde todo se asienta — donde la teoría, los libros propuestos y las herramientas del programa dejan de ser conceptos y se convierten en decisiones en tiempo real. Cada sesión me enseñó algo que ningún manual podría haberme dado.


    Y sentirme sostenida por la tutora fue clave. Saber que había una mirada profesional y honesta acompañando mi proceso me dio la seguridad para atreverme, equivocarme y crecer. Ese sostén marcó la diferencia.


     



  • David García Alcaraz

    David García Alcaraz

    Ingeniero Técnico Industrial

    Jerez de la Frontera

    David García Alcaraz

    "La certificación en coaching me ha permitido desarrollar y articular una amplia variedad de herramientas especializadas para acompañar a una persona a alcanzar sus metas y para optimizar el funcionamiento de empresas y grupos."


    Mi nombre es David García Alcaraz, tengo 39 años y vivo en Jerez de la Frontera, aunque nací en Cádiz capital.

    A día de hoy soy co-propietario y gerente de un centro de servicios de psicología sanitaria y naturopatía.

    Actualmente y, gracias a la certificación, hemos ampliado nuestra cartera de servicios, encargándome yo personalmente del servicio de coaching personal y empresarial.

    Estoy titulado como Ingeniero Técnico Industrial y estuve trabajando durante varios años en este área, pero llegó un momento en el que me di cuenta que no era feliz con este trabajo: lo que realmente me hacía feliz era el trato con las personas.

     

    Cambié gradualmente de profesión y estudié Osteopatía para construir años después el centro sanitario que tengo ahora. Mi propia praxis me llevó a interesarme por técnicas de liberación somatoemocional, el estudio de la mente y de las emociones.

    Tras un accidente que me impidió seguir trabajando como osteópata, descubrí el maravilloso mundo del coaching, disciplina a lo cual ahora me dedico exclusivamente de cara al público gracias a la certificación.

    Me defino como alguien con ganas de aprender, y no me refiero a recibir información. Lo que realmente me interesa es asimilar y experimentar aquello que estoy aprendiendo. Más que información, yo lo que quiero es transformación.

    Respecto a lo que me apasiona, adoro a mi familia, me encanta jugar con mi hijo y estar siempre acompañado por mi mujer. También me gusta mantener un contacto frecuente con la naturaleza y hacer todo lo posible por mantener una vida sana y equilibrada.

    Por último y no menos importante, la Meditación, mi fiel compañera y a la que le dedico siempre un buen rato durante el día.


    La certificación en coaching me ha permitido desarrollar y articular una amplia variedad de herramientas especializadas para acompañar a una persona a alcanzar sus metas y para optimizar el funcionamiento de empresas y grupos.

    A nivel empresarial y profesional me ha permitido ampliar los servicios que se ofertan en mi centro, y así poder satisfacer la amplia demanda de clientes que quieren cambiar, perfeccionarse, mejorar su eficiencia, llevar a cabo una buena gestión de sus emociones; clientes que quieren simplemente conseguir un objetivo concreto para mejorar sus vidas.

    Con el coaching también he sumado un punto de calidad al equipo de trabajo multidisciplinar que formamos.

    ¿David, qué te llevó a formarte como Coach?

    Fue mi propia evolución como persona y como profesional. Tengo muy claro los beneficios del trabajo por objetivos y cómo las creencias personales impiden alcanzar las propias metas. A lo largo de los años trabajando en consulta privada me he dado cuenta del sufrimiento que padecen las personas al no conseguir lo que se proponen.

    Convertirme en coach encajaba perfectamente con el servicio que quería ofrecer a esta sociedad.

    ¿De qué forma estas aplicando el Coaching en tu día a día?

    Por supuesto a nivel laboral con los clientes.
    Fuera del ámbito profesional me ha ayudado mucho el abordaje específico en el trato con las personas, el respeto por sus decisiones y en confiar que ellos pueden encontrar sus propias respuestas.

    Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?

    Por supuesto que sí. Durante todo el tiempo en la formación he ido actualizando muchos aspectos de mí mismo que me limitaban bastante.

    Las lecturas y los ejercicios me obligaban a profundizar en mis propios obstáculos y a día de hoy, todo ello ha supuesto un cambio importante a nivel de autoconocimiento y autogestión.

    Además, dispongo de herramientas que no solo le sirven a mis clientes sino que también me sirven a mí.

    ¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?

    Una facilidad de aprendizaje digna de mencionar. La ventaja de hacerlo a tu ritmo y desde cualquier lugar ha sido para mí muy importante.

    Si no fuera por estas condiciones dudo mucho que lo hubiese podido realizar. Durante los meses de formación me han ocurrido asuntos personales que me impidieron seguir durante un tiempo el contenido del mismo y, gracias a no tener que estar con horarios rígidos o plazos de entrega de ejercicios fijos, he podido concluir a tiempo la formación.

    ¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y practica David?

    Descubrir estrategias nuevas y formas de desmoronar las limitaciones de mi propia mente. Era como iluminar los lugares oscuros de mi mente y sentir como la vida es más ligera de lo que frecuentemente solemos percibir. Lo bonito es que sé que esto no se acaba, y que a medida que continúe con mis propios procesos de aprendizaje, mejoraré mi calidad de vida.

    Durante el proceso formativo me motivaba mucho el saber que las mismas herramientas que me ayudaban a crecer a mí, las emplearía luego para ayudar a los demás.

    ¿Cómo pueden contactarte personas interesadas en trabajar contigo como coach?

    A través de mi web (www.davidgalcaraz.com) pueden acceder a todas las vías de contacto: teléfono, dirección postal, email y redes sociales.

    Por supuesto también me pueden contactar a través de la Asociación Internacional de Coaching y Mentoring (AICM).

    ¿Qué le dirías a una persona que está dudando de si formarse o no
    como coach?

    Le diría que es un viaje alucinante hacia uno mismo y que merece la pena, entre otras cosas, por la transformación personal que uno vive.

    Si además de esto le sumamos que es una profesión con mucho futuro y que puedes vivir de ello a largo plazo, yo ni me lo pensaba.

    Por último, y como ya dije anteriormente, el abordaje del coaching en cuanto a no invadir a los demás con tus propias opiniones, te ayuda a mejorar las relaciones interpersonales (de pareja, de amistad, familiares...) y esto te hace la vida más llevadera.

    Por último David ¿Te gustaría compartir con nosotras tu punto de vista sobre la importancia del crecimiento personal?

    Para mí el crecimiento personal es inevitable. Más tarde o más temprano el ser humano comprende que no es feliz, o no se siente del todo completo, si no se actualiza como persona. Poco a poco vamos entendiendo que si desarrollamos ciertas cualidades positivas vamos a disfrutar más de la vida.

    Creo que el ser humano no ha nacido para sufrir y sí para vivir.

    Lamentablemente hoy en día muchas personas no viven; solo sobreviven arrastrados por los caprichos de su mente o por la atracción de los placeres de los sentidos, lejos de un control que les permita dosificar y gestionar bien todas sus vivencia.

    El crecimiento personal pasa por darse cuenta que uno no deja nunca de crecer. El ser humano no puede dejar de actuar pero siempre puede mejorar en algo que le haga vivir la vida con más felicidad y armonía.

    Claro está, cuanto antes se empiece el camino del desarrollo personal, antes se disfrutará de los beneficios que uno encuentra en dicho camino, como por ejemplo, tener la capacidad de definir lo que a uno le ocurre o lo que le pasa a los demás; mantener relaciones sanas y armoniosas; llevar una vida equilibrada y poder disfrutar de cada momento de la vida; sentirse satisfecho con uno mismo; saber que estamos en el camino correcto, y un largo etcétera.